7 HÁBITOS para incrementar tu PRODUCTIVIDAD en el TELETRABRAJO

20 | 09 | 2020
7 HÁBITOS para incrementar tu PRODUCTIVIDAD en el TELETRABRAJO

HÁBITO 1: DECIDE A QUÉ HORA VAS A EMPEZAR A TRABAJAR

El día empieza a la hora a la que te acuestas, no a la que te levantas.

Por eso, a partir de la hora a la que te acuestes (procura que no sea muy tarde y siempre la misma) súmale el número de horas de deberías dormir. Y entonces pon el despertador pasadas esas horas que necesitas de descanso.

Por último, fija un tiempo máximo que debe pasar entre que te levantas y que te pones a trabajar.

HÁBITO 2: EL RITUAL INICIAL

Un ritual es una serie de pequeñas tareas que se hacen de forma consecutiva y siempre en el mismo orden, de modo que no invertimos tiempo ni energía mental extra en decidir qué hacer tras acabar cada tarea.

Por lo tanto, el ritual inicial son todas esas pequeñas tareas que vamos a hacer de forma consecutiva desde que nos levantamos de la cama hasta que nos ponemos a trabajar.

Así es más probable que ese tiempo máximo fijado entre levantarnos y empezar a trabajar se cumpla.

HÁBITO 3: PLANIFICA TU DÍA

¿Cómo planificar las tareas que vas a hacer en tu jornada laboral?

El secreto de una buena planificación es que sea simple, flexible y compacta.

Simple en el sentido de que no tenga muchos elementos a tener en cuenta, ni que sea muy compleja de implementar. Una metodología compleja de usar tiene muchos números de que tenga un alto porcentaje de abandono en las primeras semanas.

Flexible, lo que significa que dejes de asignar horas concretas a tus tareas. Lo único que debe tener horas asignadas son las actividades que haces con otras personas. Otro punto importante es que te ocupes de revisar diariamente tu planificación semanal para hacer los cambios necesarios en base a los últimos acontecimientos. La actualización diaria hace tu sistema fiable.

Compacta, es decir, que lo tenga todo en cuenta (tareas repetitivas o de control, tareas puntuales y los eventos) y en un mismo lugar (ya sea en papel o en formato digital).

¿Cuándo hacer la planificación?

El día anterior, en concreto una hora antes de terminar tu jornada laboral.

¿Por qué?

Porque ya sabes lo que has hecho y harás hoy, y al mismo tiempo, tienes bastante claro lo que debes hacer mañana.

Además, empezar el día ya habiendo decidido previamente cuáles son las tareas clave que debes hacer, te evita entretenerte con distracciones que puedan surgir y te da un impulso extra que te ayuda a completarlas.

Consejo extra: Incluye en tu planificación las tareas personales, pues cuando tenemos poca energía mental por el agotamiento del trabajo, tendemos a posponer las actividades que queríamos hacer en un principio. Y eso iría en perjuicio de nuestra vida personal, cosa que no deberíamos permitir, pues es difícil ser productivo y sentir bienestar si no tienes un buen equilibrio entre tu vida laboral y personal. Si las tareas personales están planificadas y anotadas en algún lugar es más fácil que las hagamos pese al descenso de energía mental.

HÁBITO 4: GESTIONA BIEN TUS PAUSAS

¿Cada cuánto es recomendable parar?

Nuestra energía o frescura mental no es infinita como bien sabes por propia experiencia.

Independientemente de la energía mental inicial que tengas justo antes de ponerte a trabajar, empiezas con una concentración mental media y a medida que trabajas va aumentando hasta un punto álgido. A partir de ese punto más alto, la concentración disminuye.

La clave es hacer la pausa poco tiempo después de ese punto cumbre de concentración.

Así, no te desgastas tanto y cuando vuelves a ponerte con el trabajo, tu energía mental empieza desde un nivel más alto que si hubieses hecho la pausa cuando ya estabas agotado o agotada.

Por este motivo, saber cada cuánto debes tomarte un descanso es algo muy variable.

Depende de muchos factores como tu energía mental inicial, la cantidad y calidad de tu sueño, tu alimentación, tu estado de salud, tu estado emocional, el tiempo que llevas trabajando hoy, lo exigentes que sean las tareas que estás haciendo…

Sin embargo, existen unas recomendaciones en base a estudios neurocientíficos:

- No trabajes más de 2 horas sin parar, el cerebro se “sobrecalienta” literalmente y perdemos rendimiento.

- Durante los 2 primeros ciclos trabajo-descanso del día, prueba a trabajar 90 minutos y descansar 15.

- A partir del tercer ciclo o cuando te sientas con menor energía mental, trabaja 40 minutos y descansa 10.

HÁBITO 5: EL MODO AVIÓN (2-3 HORAS AL DÍA)

La neurociencia nos dice que cada día tenemos unos 210 minutos de máxima energía mental de media.

Eso significa que tenemos un tiempo diario de oro para dedicarlo a las tareas que requieren más concentración, normalmente por su alta dificultad o complejidad.

En ese período de alta concentración que varía según la persona, el aconsejo es que pongas el “modo avión” en tu ordenador o computadora, en tu tablet y en tu smartphone.

Sin conexión a internet no hay distracciones y si hay algún momento del día en el que debes evitarlas a toda costa es precisamente en esas 2-3 horas de alta concentración.

La calidad de tu trabajo y el tiempo dedicado a cada tarea están en juego.

También puedes potenciar este periodo de alta concentración con una lista de música que te ayude a estar enfocado o un té o una infusión.

HÁBITO 6: GARANTIZA TU OCIO PROACTIVO (2 HORAS AL DÍA)

Hay dos tipos de ocio: el Reactivo y el Proactivo.

El Ocio Reactivo es como una opción por defecto, dejarse llevar, no está planificado, lo que resulte más fácil y cómodo en ese momento, sin pensar.

Algunos ejemplos serían: quedarse mirando la tele de forma aleatoria, saltar de vídeo en vídeo en Youtube o de noticia en noticia en la prensa (digital o escrita), pasar de artículo en artículo en un blog, o practicar la navegación inconsciente en las redes sociales revisando los muros, timelines y Stories infinitas.

Es un tiempo donde obviamente no estamos trabajando, pero tampoco descansando, ni estamos haciendo algo que nos aporte una satisfacción real. En realidad, nos desgasta y muchas veces nos quita horas de sueño.

Tras una “sesión” de Ocio Reactivo tienes esa sensación de… Uy, ¿en qué se me ha ido el tiempo esta tarde?

El Ocio Proactivo son aquellas actividades concretas y normalmente seleccionadas de antemano, a las que dedicamos un tiempo de calidad, es decir, concentrados y con atención plena en lo que hacemos.

Por ejemplo, practicar alguna afición o deporte, disfrutar de cualquier tipo de actividad artística, viajar, invertir tiempo de calidad con nuestra gente…

El Ocio Proactivo nos aporta placer y satisfacción, nos recarga las pilas. Nos oxigena la vida y nos ayuda a disfrutar de una mejor predisposición para trabajar o hacer otras cosas.

Mucho cuidado porque al estar en casa es muy fácil caer en el Ocio Reactivo si no hemos planificado previamente un tiempo dedicado a nuestro Ocio Proactivo.

¿Cómo asegurarme de que le dedico el tiempo suficiente a mi Ocio Proactivo?

Bloquea las horas (mi recomendación es 2 diarias) que quieres dedicar al Ocio Proactivo en la agenda o calendario, como si fuesen reuniones de trabajo.

Haz una lista de cosas que te gusta hacer y que forman parte de tu Ocio Proactivo y divídelas en 2 categorías: las actividades que puedes hacer solo (individuales) y las que haces acompañado (sociales).

Haz una lista de personas con las que te lo pasas bien. Cada semana asígnate 4-5 personas con quien quedar y avisando con tiempo, concreta 2 o 3 encuentros si te es posible (incluidos los fines de semana). Tal vez te des cuenta de que debes ampliar tu círculo de amistades. Si no sueles hacer esto, empieza por 1 encuentro semanal.

Cuando llegue tu hora de Ocio Proactivo del día, si no has quedado con nadie, escoge una de las actividades que te apetezca de tu lista de Ocio Proactivo que puedes hacer sola (individuales) y disfrútala.

Procura que tu tiempo de Ocio Proactivo no tenga lugar en momentos en que tengas baja energía, pues no disfrutarás tanto y puede derivar en Ocio Reactivo.

HÁBITO 7: DECIDE A QUÉ HORA VAS A TERMINAR DE TRABAJAR

Seguramente se trata del hábito más importante cuando trabajas en casa.

De todas formas, no sirve de mucho si no se complementa con el hábito de decidir a qué hora vas a empezar a trabajar.

Lo ideal es que la jornada laboral sea lo más compacta y corta posible.

Muchas personas que trabajan desde casa intercalan muchas actividades “no laborales” (normalmente tareas domésticas, encargos, compras, llamadas) desde que empiezan hasta que acaban de trabajar.

En ese caso, la tendencia será a alargar la jornada laboral y entonces no te quedará el tiempo suficiente para las tareas personales (incluido el ocio proactivo) y dormir.

Ese sacrificio del ocio proactivo y del sueño perjudica tu productividad del día siguiente.

Ten en cuenta, que esas actividades “no laborales” te quitan energía mental para el resto de tareas laborales que tienes que hacer después, y eso hace que tardes más en hacerlas.

Por otro lado, aunque hagas una “actividad no laboral lúdica” si nuestro cerebro sabe que hoy todavía quedan tareas laborales por hacer, no consigue desconectar, con lo que no acabas disfrutando del todo de lo que estás haciendo aunque sea divertido o estimulante.

¿Cómo forzarme a terminar a la hora que me he propuesto?

Planifícate de forma realista, teniendo en cuenta que no todo el día estarás al máximo de tu energía mental (no te pongas muchas tareas exigentes) y que seguramente tienes muchas tareas repetitivas o de control que te quitan tiempo y energía.

Cuando fijes la hora de empezar a trabajar, fija también la hora de terminar.

No pretendas trabajar un número determinado de horas. Determina qué tareas clave debes terminar sí o sí y sé flexible con el resto. Si has completado las tareas clave y ya estás agotado mentalmente, termina tu jornada laboral de inmediato, aunque no alcances las horas que crees que deberías haber hecho. De lo contrario, tu rendimiento del día siguiente se verá muy mermado.

Ponte una alarma en tu smartphone que te avise 30, 15, y 5 minutos antes de tu hora límite para terminar tu jornada laboral. Ya sabes, como en las bibliotecas o las tiendas cuando van a cerrar.

Tomado de: https://www.emorganizer.com/bl...